Siena y sus alrededores ofrecen una gran variedad para quienes disfrutan de la buena comida. Para empezar, los “pici” sieneses son una pasta casera hecha con harina, agua y aceite, parecida a un espagueti grueso, que se acompaña perfectamente con especialidades locales como la liebre o el jabalí guisado lentamente en salsa de vino tinto.
Si te apetece algo dulce, prueba el panforte, un postre tradicional italiano elaborado con harina, azúcar, naranja confitada, miel, canela y vainilla. Y si te gustan las almendras, no te pierdas los cantucci o los ricciarelli, que se disfrutan idealmente con una copa de Vin Santo, un vino dulce típico de la tradición toscana.